Previous Next
Caja en carey y alma de madera. Taller novohispano. México. Siglo XVII. 
Caja en carey y alma de madera. Taller novohispano. México. Siglo XVII. 
Caja en carey y alma de madera. Taller novohispano. México. Siglo XVII. 
Caja en carey y alma de madera. Taller novohispano. México. Siglo XVII. 
Caja en carey y alma de madera. Taller novohispano. México. Siglo XVII. 
Caja en carey y alma de madera. Taller novohispano. México. Siglo XVII. 
Caja en carey y alma de madera. Taller novohispano. México. Siglo XVII. 
Caja en carey y alma de madera. Taller novohispano. México. Siglo XVII. 

LOTE 74

Caja en carey y alma de madera. Taller novohispano. México. Siglo XVII. 

Estimación
4.000 € / 5.500 €

Remate: 4.000 €

Caja en carey y plata. Taller novohispano. México. Siglo XVII.

14 x 10 x 7 cm. 

Magnífica arqueta con cantoneras, asa y elaborada cerradura en plata.

Presenta una pequeña grieta en la tapa.

 

Es muy interesante el escrito del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco Palacio Noel de Buenos Aires, a propósito de dos piezas en carey y plata, en este caso peruanas , un cofre alhajero, que podría ser el uso al que estaba destinado nuestra arqueta y un cofre-arqueta: “El intercambio entre Asia y América fue permanente desde mediados del siglo XVI y hasta la segunda década del siglo XIX. Dos o tres veces al año, el Galeón de Manila atravesaba el Pacífico uniendo Filipinas con México y trayendo materias primas y objetos suntuarios desde Japón, China, India y Persia. Por su parte, los navíos de registro, que patrullaban las costas sudamericanas, se ocupaban de que esos productos llegaran también al Perú. Así, los motivos decorativos, técnicas y materiales propios de las artes orientales terminaron por hacerse típicos de muchas manufacturas americanas. Tal fue el caso del carey, material corneo extraído del caparazón de la tortuga del mismo nombre, con el que se empezaron a realizar desde peines y relicarios hasta muebles enchapados como escritorios, mesas y armarios. Sin embargo, la manufactura en carey más característica de la colonia fueron los cofres o arquetas guarecidos en plata, con herrajes de inspiración manierista, barroca o rococó. Se produjeron tanto en México como en Perú, para ser utilizados fundamentalmente como joyeros. Llegaron a exportarse a España donde, por su valor y exotismo, se los usó también para contener el Santísimo Sacramento, a pesar de su ornamentación claramente laica”.