José Risueño (Granada, 1665 - 1732)
"San Esteban"
Óleo sobre tela. Firmado.
123,5 x 97,5 cm.
José Risueño es una de las figuras más relevantes de la pintura granadina barroca. Pintor y escultor, cuya producción se concentra en la ciudad de Granada, en la que cultivó un tipo de obras en las que se aprecia la influencia de Alonso Cano y el empleo de otras fuentes como estampas flamencas de Van Dyck. Su abundante producción artística es fundamentalmente de carácter religioso.
En esta espléndida obra de un formato medio, aparece San Esteban de frente, vestido de diácono, mirando al cielo con aire místico, recibiendo la corona de gloria y la palma del martirio de manos de un ángel. Considerado el protomártir (primer mártir) del cristianismo, murió apedreado (una de esas piedras en su mano izquierda) en Jerusalén alrededor del año 36 d. C. tras ser condenado por blasfemia por el Sanedrín. Su ejecución se produjo tras un ferviente discurso donde acusó a los líderes judíos de de asesinar al Mesías, siendo un testigo clave Saulo de Tarso, el futuro San Pablo.
Nuestra obra es de un estilo muy refinado y personal, con un rostro de aceptación, triste y sufriente, muy propio de la influencia que ejerció en él Alonso Cano, lleno de una dulzura expresiva, con una paleta de colores sobrios, pero luminosos, con tonalidades suaves y amables, semidorados, aplicando el óleo con una técnica minuciosa y depurada.
Además, resuma elegancia, una gran agudeza en la expresión psicológica, y ternura en la mirada. Nuestro pintor granadino aplica en nuestro lienzo una técnica versátil, pues, como pintor y escultor, traslada la delicadeza de sus relieves en barro a sus lienzos. Y este San Esteban “se sale”, sus brazos se prolongan y nos tocan, procesiona hacia nosotros como si de una escultura se tratase. Maestría en una obra llena de estética amable y estilizada.